Reflexiones de madre: estudios y celebración de los 16 años de su «peque»

Hace diceciséis años que nació F. nuestro mayor tesoro.

No puedo estar más orgullosa de él. Es un poco «aborrescente» sí, pero a pesar de eso es bastante maduro para su edad (la verdad es que siempre ha sido un poco viejoven) y siempre ha tenido las cosas muy claras; lo que le gustaba y lo que no, y en cuestión de estudios lo que quería estudiar y no.

Hace un par de años dijo que quería hacer un Ciclo Formtavio y que no quería ir a la Universidad, tanto como su padre como yo le apoyamos totalmente. Lo más importante es que estudie algo que le guste y por lo que sienta pasión y no somos de la idea de que por ir a la Universidad eres más o menos inteligente, si fuera por eso con su expediente escolar podría continuar estudindo Bachiller perfectamente, pero no quiere.

Es más en el instituto donde estudia organizaron excursiones a la Universidad y a centros donde se cursan Ciclos de Formación Profesional y de cuando vino de un centro a como vino de otro se le notaba en la cara qué era lo que realmente le gustaba.

Bueno, vamos a dejar estos temas que hoy estamos de celebración. ¡16 añazos ya! Mamma mía, no me puedo creer que el tiempo haya pasado tan deprisa. Hace nada era un bebote sonriente con unos mofletes achuchables y ahora es casi un hombretón que me pasa el brazo por encima del hombro, me dice al oído que hable más bajo y se tiene que agachar para darme un beso o un abrazo. ¡Ay pollito, cómo has crecido!

La verdad que tanto su padre como yo hemos tenido mucha suerte con él, es un buen chico, tiene sus cosas de adolescente pero en el fondo es muy bueno, trabajador y obediente.

Querido F. de nuestra vida y corazón Papá y Yo solo queremos que seas feliz y tengas una vida llena de alegría y cosas bonitas. Te queremos 3.000 😉